La Casa respira paz
Un refugio íntimo diseñado para detener la prisa y silenciar el ruido de la rutina. Aquí, la arquitectura se rinde ante el paisaje para crear una atmósfera serena, invitándote a soltar el control y simplemente dejarte estar en el presente.
Espacios para el encuentro
Rincones exteriores pensados para la conversación pausada y la contemplación compartida. Es el punto exacto donde se fortalecen los vínculos con quienes amamos, fundiéndose con la inmensidad indomable y hermosa de la Patagonia de Aysén.
Lugar para lo cotidiano
El corazón del hogar donde la vida sucede sin itinerarios ni horarios fijos. Espacios comunes cálidos y abiertos que invitan al juego, a la sobremesa larga y al verdadero lujo de disfrutar las cosas simples en compañía.
El Campo que abraza
Un territorio vivo que invita a volver a ser exploradores y a perderse sin temor. Entre bosques, flores y senderos, el entorno ofrece la libertad de escuchar el silencio y reconectar con la humildad ante una naturaleza que protege y asombra.
El descanso sagrado
Habitaciones concebidas como templos de silencio para el reposo absoluto. Aquí, desconectarse significa dormir sin alarmas, permitiendo que el cuerpo recupere su energía vital arrullado por el sonido del viento, la lluvia o la quietud de la noche.
Servicios
Conoce la historia de la Bahía
La historia de Bahía Murta inicia con la presencia ancestral de los Tehuelches y una colonización tardía a principios del siglo XX. El asentamiento original, “Murta Viejo”, fue fundado cerca de 1928 por pioneros chilenos y europeos que, enfrentando un entorno hostil, desarrollaron una economía basada en la ganadería y la explotación forestal.